martes, 8 de junio de 2010

Modos de evaluación en los aprendizajes.

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?


1. El currículo nacional es el documento base para que los programas de estudio de la nación respondan a las necesidades de educación que se requiere para el mejoramiento de la estructura económico, sociocultural y política de la nación. Por esa razón, los contenidos de los programas no pueden ser cualesquiera, ni pueden estar tampoco al arbitrio solamente de la operatividad de la economía (neoliberalismo). La educación vista como la cimiente de lo que una nación pretenda alcanzar, debe unificar criterios en lo epistemológico, filosófico, social y pedagógico. Quiero creer que en ese proceso estamos ahora, tratando de salir del bache de la multiplicidad de criterios que existían o siguen existiendo en el país. En este proceso lo superficial no tiene cabida; tampoco las prácticas educativas que no respondan a una formación integral, esto es, que no desarrollen las capacidades y potencialidades de quienes aprenden.

2. Ante tales circunstancias, asumimos que debemos cambiar actitudes y no pensar que el aprendizaje, es un mero almacenamiento de datos, ni los jóvenes son una máquina de memorización y de repetición de fórmulas; para ello, es necesario comprender lo que la reforma educativa plantea y que Philippe Perrenoud sintetiza así: conocer los contenidos que hay que enseñar y traducirlos en objetivos de aprendizaje, para eso se deben diseñar situaciones didácticas óptimas y a la altura de lo que los alumnos demandan y los contextos exigen. (Diez nuevas competencias). En el módulo anterior se comento que la didáctica tiene mil maneras de expresarse y que no existen más que modelos que guían el trabajo, sólo que el maestro deberá tener la visión para ejecutarlos en cooperación con los alumnos, el alumno aprende y aporta y el maestro aporta y también aprende.
3. Sobre la evaluación: Philippe Perrenoud (diez nuevas competencias) dice que se debe evaluar las condiciones de aprendizaje, más que los conocimientos aprendidos, lo importante es el proceso y no los resultados, ante estas afirmaciones la evaluación constituye un complejo sistema de redes interconectadas con las motivaciones, el interés, los gustos, los objetivos y las necesidades no sólo del alumno sino también del maestro. Las preguntas son ¿cómo conocer los aprendizajes previos de los alumnos? ¿cómo conocer y evaluar la forma como articula esos conocimientos previos con los nuevos? ¿Cómo asimila y acomoda lo aprendido? Y más aún, ¿cómo los aplica a su realidad?
La evaluación desde estos paradigmas debe revestir formas cualitativas abanicando sus interrogantes y los procesos así los docentes debemos.
· Aprovechar las tecnologías de la comunicación y de la información para los trabajos en una evaluación continua. Evaluaciones interactivas multimedia
· Promover la autoevaluación y la coevaluación.
· En lo actitudinal promover un sentido crítico de observación en el proceso mismo del desarrollo de las temáticas.
· Animar a los jóvenes a problematizar.
· Convencerse de que los exámenes de papel y lápiz son limitados.
· Utilizar la evaluación como diagnóstico
· Sirve además para evaluar las estrategias en el aula.
· Ayuda a desarrollar el trabajo colaborativo.
Esto indica que no debemos cuantificar contenidos asimilados por el alumno, sino más bien, competencias que indican cómo el alumno maneja los saberes, desarrolla valores e identifica sus potencialidades y capacidades, no sólo para asimilar, sino para proponer cambios en su en su entorno, que puedan encontrar armonía entre lo que trabajan y aspiran a ser en una relación con su medio, su familia y su patria. La tarea de nosotros los profesores es diseñar y proponer mejores formas de desempeño y evaluación de los aprendizajes.

Israel Jiménez Bermúdez.

Modos de evaluación en los aprendizajes.

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?


1. El currículo nacional es el documento base para que los programas de estudio de la nación respondan a las necesidades de educación que se requiere para el mejoramiento de la estructura económico, sociocultural y política de la nación. Por esa razón, los contenidos de los programas no pueden ser cualesquiera, ni pueden estar tampoco al arbitrio solamente de la operatividad de la economía (neoliberalismo). La educación vista como la cimiente de lo que una nación pretenda alcanzar, debe unificar criterios en lo epistemológico, filosófico, social y pedagógico. Quiero creer que en ese proceso estamos ahora, tratando de salir del bache de la multiplicidad de criterios que existían o siguen existiendo en el país. En este proceso lo superficial no tiene cabida; tampoco las prácticas educativas que no respondan a una formación integral, esto es, que no desarrollen las capacidades y potencialidades de quienes aprenden.

2. Ante tales circunstancias, asumimos que debemos cambiar actitudes y no pensar que el aprendizaje, es un mero almacenamiento de datos, ni los jóvenes son una máquina de memorización y de repetición de fórmulas; para ello, es necesario comprender lo que la reforma educativa plantea y que Philippe Perrenoud sintetiza así: conocer los contenidos que hay que enseñar y traducirlos en objetivos de aprendizaje, para eso se deben diseñar situaciones didácticas óptimas y a la altura de lo que los alumnos demandan y los contextos exigen. (Diez nuevas competencias). En el módulo anterior se comento que la didáctica tiene mil maneras de expresarse y que no existen más que modelos que guían el trabajo, sólo que el maestro deberá tener la visión para ejecutarlos en cooperación con los alumnos, el alumno aprende y aporta y el maestro aporta y también aprende.
3. Sobre la evaluación: Philippe Perrenoud (diez nuevas competencias) dice que se debe evaluar las condiciones de aprendizaje, más que los conocimientos aprendidos, lo importante es el proceso y no los resultados, ante estas afirmaciones la evaluación constituye un complejo sistema de redes interconectadas con las motivaciones, el interés, los gustos, los objetivos y las necesidades no sólo del alumno sino también del maestro. Las preguntas son ¿cómo conocer los aprendizajes previos de los alumnos? ¿cómo conocer y evaluar la forma como articula esos conocimientos previos con los nuevos? ¿Cómo asimila y acomoda lo aprendido? Y más aún, ¿cómo los aplica a su realidad?
La evaluación desde estos paradigmas debe revestir formas cualitativas abanicando sus interrogantes y los procesos así los docentes debemos.
· Aprovechar las tecnologías de la comunicación y de la información para los trabajos en una evaluación continua. Evaluaciones interactivas multimedia
· Promover la autoevaluación y la coevaluación.
· En lo actitudinal promover un sentido crítico de observación en el proceso mismo del desarrollo de las temáticas.
· Animar a los jóvenes a problematizar.
· Convencerse de que los exámenes de papel y lápiz son limitados.
· Utilizar la evaluación como diagnóstico
· Sirve además para evaluar las estrategias en el aula.
· Ayuda a desarrollar el trabajo colaborativo.
Esto indica que no debemos cuantificar contenidos asimilados por el alumno, sino más bien, competencias que indican cómo el alumno maneja los saberes, desarrolla valores e identifica sus potencialidades y capacidades, no sólo para asimilar, sino para proponer cambios en su en su entorno, que puedan encontrar armonía entre lo que trabajan y aspiran a ser en una relación con su medio, su familia y su patria. La tarea de nosotros los profesores es diseñar y proponer mejores formas de desempeño y evaluación de los aprendizajes.

Israel Jiménez Bermúdez.

Concepciones de aprendizaje.

¿Qué concepciones de aprendizaje nos parecen congruentes con el enfoque por competencias y por qué?

Desde la perspectiva educativa el concepto de aprendizaje implica una serie de factores, principios, contextos, ideas que están en relación a la forma como una persona aprende. Marqués considera el aprendizaje como una actividad que los estudiantes realizan para alcanzar los objetivos que se pretenden.

Por otra parte, si analizamos las distintas corrientes, vamos a encontrar que cada una de ellas aportó algo o mucho según los tiempos y situaciones en que manifestaron y que a través de los avances logrados se han ido mejorando. Desde mi punto de vista considero que es precisamente el constructivismo que otorga hasta ahora los elementos y principios sobre los cuales hay que elaborar el fundamento filosófico, sociológico, psicológico y epistémico de la enseñanza y el aprendizaje. Pero trataré de rescatar en las siguientes líneas algunas de las aportaciones de las otras corrientes que considero deben tomarse en cuenta. Por ejemplo en el caso de B.F.Skinner que dice que se aprende por ensayo y error, el planteamiento de la teoría del procesamiento de la información, que señala que obtenemos la información a partir de las sensaciones y percepciones obtenidas al interactuar con el medio, así como la aplicación práctica de los conocimientos adquiridos retomando lo relevante y concreto, J. Bruner con su aprendizaje por descubrimiento. Así mismo, el aprendizaje colaborativo y aprendizaje situado rescata la idea de contexto, donde el alumno socializa y problematiza para aprender. Estas ideas se complementan con lo que plantea el socio-constructivismo, Vigotski señala que el aula debe ser un campo de interacción de ideas, representaciones y valores. La interpretación es personal, de manera que no hay una realidad compartida de conocimientos. Por ello, los alumnos individualmente obtienen diferentes interpretaciones de los mismos materiales, cada uno construye (reconstruye) su conocimiento según sus esquemas, sus saberes y experiencias previas.

Quisiera hacer aquí algunas anotaciones importantes que la psicología cognitiva señala. Los seres humanos somos ante todo seres psicológicos e históricos, cargados de simbolismo de motivaciones, retos y también de confusiones; sobre todo y en lo particular los adolescentes por la etapa que están viviendo; en este sentido en cualquier contexto en que se dé la educación debe buscarse, mediante diagnóstico los estilos de aprendizaje de los jóvenes y conocer los patrones culturales, las necesidades sociales, económicos y experiencias educativas previas. Con mucha razón Díaz Barriga dice que “la postura constructivista se alimenta de las aportaciones de diversas corrientes psicológicas asociadas genéricamente a la psicología cognitiva: el enfoque psicogenético piagetiano, la teoría de los esquemas cognitivos, la teoría Ausbeliana de la asimilación y el aprendizaje significativo, la psicología sociocultural Vigostkiana, así como algunas teorías instruccionales”. (Constructivismo y aprendizaje significativo).

Para el constructivismo “Aprender no significa ni reemplazar un punto de vista (el incorrecto) por otro (el correcto), ni simplemente acumular nuevo conocimiento sobre el viejo, sino más bien transformar el conocimiento. Esta transformación, a su vez, ocurre a través del pensamiento activo y original del aprendiz. Así pues, la educación constructivista implica la experimentación y la resolución de problemas y considera que los errores no son antitéticos del aprendizaje sino más bien la base del mismo.” (Marqués).

Finalmente, consideramos que la Reforma Integral que ahora se gesta en el país para la educación media superior, es un esfuerzo conjunto para unificar criterios en lo epistemológico y pedagógico y es precisamente el constructivismo quien más aporta en estos momentos las líneas y los ejes epistémicos, sobre los que todos deberemos transitar, dado que si hablamos de una formación integral estamos ubicando al jóven como un potencial capaz no sólo de aprender, sino de aportar y sugerir cambios importantes en la sociedad aprovechando los recursos naturales, los avances tecnológicos y explorando nuevas formas de vida, pensando en el cuidado del medio ambiente, en mejorar las relaciones humanas, haciendo más atractiva la enseñanza, y en fin gestar un cambio de actitud ante lo que aprendemos y enseñamos y como dice al final el documento que analizamos considerar los errores no como antitéticos del aprendizaje sino más bien la base del mismo. El aprendizaje visto así invita a todo el que aprende y enseña a aprovechar las fortalezas a tratar de ubicar y eliminar las debilidades a no dejar ir las oportunidades y también superar las amenazas en el quehacer de la vida diaria. Eso es precisamente educar para la vida.

Israel Jiménez Bermúdez.